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Anímate a pasar al afeitado clásico

Anímate a pasar al afeitado clásico

Las vertiginosas vidas que llevamos hoy en día a menudo drenan los placeres de lo aparentemente mundano. Afeitarse se convierte en una simple rutina de ducha. Y, sin embargo, es una forma de arte, e incluso puedes transformarlo en algo placentero y te ayudará a aumentar la confianza. Afeitarse puede convertirse en un ejercicio de concentración y disciplina personal.

Así que volvamos a lo básico. Esto es lo que los hombres necesitamos saber para dominar el arte del afeitado.

Consejos y técnicas de afeitado en húmedo o afeitado clásico.

El afeitado en húmedo es el enfoque “clásico” para afeitarse. Tal vez menos popular debido a la proliferación de las maquinillas desechables de 2, 3, 4, 5, 6, 200 hojas… que al final sólo te irritan la cara, sólo es cuestión de sumar las cuchillas y las pasadas. Lo sabemos, una burrada.

Adquiere una maquinilla de afeitar, jabón o crema de afeitar, brocha de afeitar, un aftershave o loción para después del afeitado y estarás listo para comenzar. Para lograr un afeitado más cómodo y más apurado, puedes optar por usar un aceite o loción de pre afeitado, sus resultados son excelentes, más si tienes mucha barba y muy cerrada o dura.

Paso 1: traza la dirección de tu barba y fíjate cómo crece. Esto facilitará el afeitado y te ayudará a evitar la irritación posterior al afeitado.

Paso 2: moja y/o humedece tu barba. Una ducha tibia suele ser la forma más fácil de hacer esto. Aquí es donde puedes utilizar el aceite o loción de pre afeitado para ablandar la barba y que se despegue de la piel, ya que dicho aceite o loción, ponen de punta toda la barba, evitando así los pelos encarnados o pelos enquistados y crean una capa protectora contra las irritaciones ante el paso de la cuchilla.

Paso 3: Moja la brocha, elimina el exceso de agua y aplica el jabón o crema de afeitar sobre él. Esparce el jabón sobre toda la zona a afeitar. Puedes utilizar una taza o bowl de afeitado para hacerlo más cómodamente.

Paso 4: comienza a afeitarte. Encuentra el ángulo correcto para tu cuchilla, esto puede tomar un poco de trabajo, aunque lo pillarás al momento: coloca el mango perpendicular a tu cara y lentamente comienza a bajarlo. Sigue el crecimiento de tu barba sin aplicar presión alguna. Enjuaga tu rostro cuando hayas terminado, así podrás observar si no te has dejado algo por el camino.

Paso 5: Ahora estás listo para un segundo pase de cuchilla (sólo si es necesario). Aplica jabón o crema de afeitar nuevamente, y esta vez, en lugar de seguir el crecimiento de la barba, pásala de abajo hacia arriba. Enjuágate el rostro nuevamente cuando hayas terminado.

Paso 6: Utiliza un bálsamo post-afeitado o after shave para tu cara y aplícalo según las indicaciones. Esto puede ayudar a prevenir imperfecciones e irritaciones en tu piel. También está la piedra de alumbre, muy buena, ya que es astringente y cierra cualquier pequeño corte que puedas hacerte durante el afeitado. Como es un antiséptico natural, no tendrás problemas con las irritaciones.

Los pasos descritos aquí son esenciales para un buen afeitado clásico, pero como con todo lo relacionado con el afeitado, están sujetos a preferencias personales. Por ejemplo, algunos eligen hacer un tercer pase para que su cara se sienta tan suave como la de un recién nacido.

Al final es la práctica la que hace al maestro 🙂

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